Fábio Medina Osório analizó el fuero privilegiado en debate promovido por la Folha de S. Paulo
Debate sobre el fuero privilegiado promovido por la Folha de S. Paulo, 2017.
Texto de la entrevista
Traducción del texto original.
Vea el debate íntegro:
Un debate promovido por Folha este miércoles (3), en São Paulo, tuvo posiciones totalmente opuestas sobre la existencia del fuero privilegiado, el beneficio que permite que políticos y ocupantes de determinados cargos públicos no sean juzgados en primera instancia.
El modelo viene siendo blanco de críticas en la Operación Lava Jato e incluso de ministros del Supremo Tribunal Federal.
Uno de los debatientes, Fábio Medina Osório, especialista en derecho constitucional y en derecho administrativo y exministro de la Abogacía General de la Unión, criticó la idea de que el fuero sea el responsable de la impunidad en el país. Por su parte, Roberto Livianu, fiscal (promotor de Justicia) y presidente del Instituto Não Aceito Corrupção, defendió una amplia reforma del modelo actual y sostuvo que la existencia del fuero persiste por una “cultura de privilegio” heredada de los tiempos de la monarquía.
Citó democracias donde no existe el instituto del fuero, como Suiza, España y Estados Unidos, y dijo creer que Brasil podría adaptarse a esa nueva realidad.
Livianu y Osório mostraron gran divergencia sobre el tema a lo largo del encuentro. Mientras el fiscal citó la celeridad de las sanciones en primera instancia en la Operación Lava Jato y afirmó que la sociedad “clama” por cambios, el abogado afirmó que el tema viene siendo usado para desviar el foco de cuestiones que afectan más al Poder Judicial, como la falta de gestión y la crisis del sistema penitenciario.
Marcos da Costa, presidente de la sección paulista de la OAB (Orden de los Abogados de Brasil), defendió una reducción en el tamaño de las clases que hoy tienen algún tipo de fuero, que incluyen, además de congresistas y ministros, a jueces, fiscales y alcaldes.
Para Osório, un cambio en el instituto del fuero en este momento podría incluso perjudicar los propios procesos de Lava Jato, ya que, dice, abriría la posibilidad de nuevos cuestionamientos por parte de las defensas.
El ex ministro también prevé problemas en la tramitación de casos por el país en las instancias inferiores. Dice que decisiones de archivo de los fiscales podrían interrumpir investigaciones importantes y que el cambio “dejaría a toda la clase política en medio de miles de procuradores y jueces”, que actúan cada uno por su cuenta.
Osório, sin embargo, afirmó que la cantidad de autoridades hoy amparadas por algún tipo de fuero podría reducirse o racionalizarse.
Livianu dijo que no tiene sentido permitir que quienes detentan poder “se escondan” detrás del fuero y mencionó casos de prescripción de delitos en el Supremo.
“Es inadecuado, malo e injusto”, dijo.
PRÓXIMA LEGISLATURA
Para Marcos da Costa, que considera “gigantesco” el alcance del fuero, sería mejor dejar una definición sobre el asunto para la próxima legislatura, que tendrá congresistas elegidos en octubre de 2018. Ve al actual Congreso marcado por la crisis política que atraviesa en los últimos años.
Para el presidente de la OAB-SP, el actual modelo de fuero hace que los tribunales superiores asuman atribuciones que no les corresponden y, con la carga de procesos, dejen de analizar con rapidez cuestiones importantes para el país.
Con informaciones de la Folha de S. Paulo
FOTO: Bruno Santos/Folhapress