El Ministerio Público y la defensa de los autistas
Artículo en Folha de S.Paulo, el 17/12/2019, sobre la actuación del Ministerio Público en la defensa de los derechos de las personas autistas.
Traducción del texto original.
El término autismo habría sido creado por el psiquiatra suizo Eugen Bleuler en 1911, derivando de las expresiones griegas “autos” e “ismos”. En 1943, Leo Kanner usó la expresión “autismo infantil” para designar a niños socialmente aislados, con extrema dificultad de comunicación. El espectro del autismo, sin embargo, es muy amplio, y los síntomas bastante variados, incluso en el grado de dificultad de cada uno. Cada caso tiene sus especificidades, por lo tanto.
Cuanto antes se identifique el problema, más eficaz será el tratamiento. No hay duda de que una educación especial en la escuela es necesaria, para insertar a esos individuos en la sociedad y aprovechar todo su potencial. En Brasil y en el mundo desarrollado existen mecanismos que exigen esa acogida a los autistas.
Hay, en realidad, un número cada vez más expresivo de autistas. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), uno de cada 160 niños tiene autismo. Y la ONU instituyó el 2 de abril como Día Mundial del Autismo.
Son personas especiales, dotadas de virtudes puras que valoran la espiritualidad y la autenticidad en las comunicaciones. Movilizan, actualmente, a una enorme cantidad de militantes, entre los cuales me incluyo, siendo padre de un autista. La vivencia nos hace más sensibles y nos enseña lecciones valiosas de vida. La convivencia con mi hijo es un aprendizaje diario y permanente, que juzgo indescriptible.
Las escuelas están obligadas, en Brasil, a ofrecer tratamiento especial a los autistas. Tengo la suerte de poder proveer la estructura necesaria de atención para mi hijo. Pero ¿y los cientos de miles de autistas desamparados que necesitan asistencia en las redes públicas y privadas?
Muchas otras minorías han sido contempladas con actuaciones enérgicas del Ministerio Público y del Poder Judicial, en la defensa de sus derechos, pero las personas con autismo todavía carecen de una protección más efectiva. Y cuanto más defendamos a las minorías, más perfeccionada será nuestra sociedad.
El Congreso viene avanzando y aprobó la Ley 12.764, en 2012, que instituyó la Política Nacional de Protección de los Derechos de la Persona con Trastorno del Espectro Autista, y la Ley 13.257, en 2016, que se ocupa de las personas con necesidades especiales, incluidos los autistas. Además, sobrevino la Ley 13.861, en 2019, que incluyó en el Censo el autismo como hipótesis de identificación de personas con discapacidad.
Vale recordar que la ley 12.764 prevé que, en caso de necesidad comprobada, la persona con trastorno del espectro autista incluida en las clases comunes de enseñanza regular tendrá derecho a acompañante especializado.
Lo que falta, por lo tanto, es la fiscalización del cumplimiento de las leyes por el Ministerio Público. Y podría empezar por las redes públicas. ¿Cuántos autistas están matriculados en ellas? ¿Qué escuelas proveen acompañantes especializados? ¿Cómo se dará la fiscalización por el Censo? ¿Están los autistas efectivamente protegidos por sus familias y por la sociedad?
Fábio Medina Osório
Abogado y exministro-jefe de la Abogacía General de la Unión (mayo/sept. 2016, gobierno Temer)